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La Argentina:
Tierra del Grial (Conferencia) |
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Resumen de la
disertación pronunciada por el Ing. Fernando M. Fluguerto Martí, el 23
de octubre de 1997, en el Centro de Estudios Evolianos de Buenos Aires
El Graal, el Santo Grial, es una realidad física y metafísica
tan potente que se proyecta y manifiesta a través de la historia y del
mundo bajo diversos nombres y formas en muchas culturas y
civilizaciones.
Julius Evola, en su obra acerca de este misterio, cita que hablar de
este tema es peligroso a menos que se lo haga en el momento y lugar
adecuados. Por eso nosotros rogamos al Dios Altísimo para que éste sea
el tiempo y el espacio oportunos.
Porque hoy y aquí estamos proclamando el Grial.
Si nos piden que describamos físicamente el Grial diremos que se
presenta como una esmeralda hueca en forma de vaso o mortero
semiesférico de unos 20 cm de diámetro recubierta o engarzada en oro.
Pero antes de comenzar la historia del Grial recordemos que en el primer
versículo del primer capítulo del Génesis leemos "En el
principio Dios creó el Cielo y la Tierra" y más adelante también
leemos que Dios creó al hombre y luego a la mujer. Esta secuencia, que
no es casual, Cielo - Tierra y luego Hombre - Mujer nos muestra
simbólicamente y en ese mismo orden a la mitad superior e inferior de
una superficie esférica (como vemos en el gráfico), donde la superior
representa al Cielo, a Urano, al Espíritu Santo, la Lanza, etc. es
decir al principio viril y ordenador cósmico, y la inferior representa
a la Tierra, a la Virgen María, al Grial, etc. es decir al principio
telúrico femenino y del caos material. Estos simbolismos no agotan ni
por asomo estas dos realidades y simbolismos complementarios que abarcan
todo el universo.
No incursionaremos en la trayectoria pre-cristiana del Grial. Solo
diremos que en el tiempo de Jesús el Grial ya existía y que su
custodio era José de Arimatea. Éste era una persona importante en su
tiempo, con una considerable riqueza;tenía una flota de barcos que
comerciaban por el mar mediterráneo y aún salían al océano
Atlántico hasta las islas británicas donde en su costa oeste explotaba
minas de plomo. Detentaba la dignidad de Decurión del Imperio Romano,
lo que implicaba ser un "fuerte contribuyente" y tener la
función senatorial en alguna colonia del Imperio.
Es en la casa de José de Arimatea donde se celebra la Ultima Cena, en
la cual Jesús recibe el Grial para que en él consagre el vino que se
transmutará en Su sangre y lo reparta entre sus apóstoles. Y luego de
la Cena levante el Grial y lo exhiba diciendo: "Este Cáliz es la
Nueva Alianza en mi sangre" (Evangelio según San Lucas y Epístola
de San Pablo a los Corintios).
Luego de la Crucifixión, para asegurarse de la muerte de Jesús,
Longinos, de a caballo, le traspasa el costado con una Lanza y de la
herida brota sangre y agua que se derrama por el cuerpo hasta los pies y
es recogida de allí en el Grial por José de Arimatea. Para proteger su
contenido lo tapa con un Plato de Plata (Argentum). En esta tarea, lo
mismo que al descolgar el cuerpo de la cruz, José es secundado por
Nicodemo.
Nicodemo era un dignatario que ocultamente seguía las enseñanzas de
Jesús y que lo entrevista por la noche (Capítulo III del Evangelio
según San Juan) manteniendo un diálogo particularmente elevado y
profundo con El.
Luego de la resurrección y ascensión de Jesús, el apóstol Felipe,
María Magdalena, Nicodemo y un grupo de cristianos viajan con José de
Arimatea en uno de sus navíos, llevando con ellos la Lanza, el Grial y
el Plato de Plata hasta lo que hoy es el sur de Francia en la zona de
Marsella, donde se instalan por un tiempo. El apóstol Felipe le ordena
luego a José de Arimatea que junto a doce cristianos viaje, llevando
las reliquias, hasta sus posesiones en el oeste de Gran Bretaña. Es
así como funda en el paraje que hoy conocemos como Glastonbury la
primer iglesia cristiana "sobre la superficie de la tierra".
Recordemos que en ese tiempo los cristianos eran perseguidos por los
judíos en todas las colonias romanas donde habían gentes de la Antigua
Ley, y que por lo tanto vivían su Nueva Ley en catacumbas o a
escondidas, es decir, "bajo la superficie de la tierra".
El primer templo que se levanta en Glastonbury fue construido en el año
37 D.C. con cañas, juncos y barro, y sobre este templo se fueron
levantando, a lo largo de los años y los siglos, construcciones cada
vez mayores hasta culminar en la Abadía de Glastonbury que fuera
destruida en 1439 durante la "disolución" impulsada por
Cronwell y permitida por Enrique VIII. Hoy en día pueden visitarse
estas imponentes ruinas en el centro de Glastonbury.
Cuando aproximadamente en el año 600 D.C. la iglesia de Roma envía al
obispo Agustín a misionar la Gran Bretaña, este comienza su tarea
desde la costa Este de la isla y para su sorpresa, al llegar al Oeste de
la isla encuentra toda una comunidad cristiana ya organizada, con
templos, sacerdotes y obispos. Al solicitar su colaboración para
continuar
misionando el resto de la isla estos se negaron aduciendo tener otra
tarea diferente que cumplir. No obstante este conflicto con las
autoridades "oficiales" de la iglesia de Roma, a los obispos
de esta región les fue concedido el "derecho de precedencia"
en todos los Concilios de la Iglesia hasta el año 1409, reconociendo en
ellos a la primer iglesia
constituida de la era cristiana.
En Glastonbury permaneció el Grial y las otras reliquias custodiado por
los descendientes de José de Arimatea, a los que se llamó los Reyes
Pescadores, en una línea de sucesión regia, no sacerdotal. Este
detalle quizás eche alguna luz sobre el inexplicable desinterés que la
Iglesia Católica ha manifestado siempre hacia el Santo Grial.
Entre los años 500 y 700 D.C., aproximadamente, se suceden en esa
región y sus adyacencias todos los episodios relacionados con el Rey
Arturo y sus caballeros de la mesa redonda, cuyo objetivo principal fue
siempre el servicio y búsqueda del Grial.
Hacia fines del primer milenio de la era cristiana los monjes de la
Abadía de Glastonbury hallaron en el cementerio contiguo a la parte
más antigua de la misma los restos del Rey Arturo y de su esposa
Ginebra. En el año 1191 el rey Eduardo Primero y la reina Eleonora
exhuman estos restos y luego de velarlos toda la noche los depositan, el
domingo de Pascua, en un magnífico mausoleo de mármol negro frente al
altar principal de la abadía.
Finalmente, en la línea sucesoria de los Reyes custodios del Grial,
aparece la figura misteriosa del caballero Parsifal, descendiente
directo de José de Arimatea, que queda, luego de innumerables
peripecias a cargo del Castillo del Grial.
Este caballero, en una de sus muchas aventuras, lucha en la costa de
Gales, cerca de la ciudad de Rochdale, con los tripulantes de una
misteriosa nave. Luego de matar a todos salvo al piloto, comienza una
prolongada navegación de muchos días sin ver costas hasta que al fin
se acerca a una tierra desconocida donde divisan un fuerte o castillo.
Al preguntar Parsifal al piloto dónde se hallaban este le contesta:
"Hemos corrido tanto que no conozco este mar ni estas
estrellas."
Al amanecer, para sorpresa del piloto y de Parsifal, el navío se
encuentra totalmente en seco por haberse retirado la marea en forma
extraordinaria. Aprovecha este hecho Parsifal para bajar a tierra con su
caballo donde es recibido por los habitantes del fuerte que demuestran
conocerlo y conocer toda la historia del Grial y de los descendientes de
José de Arimatea.
Hay aquí dos detalles que merecen un comentario al margen de la
historia : El piloto de la nave no reconoce las estrellas, siendo que en
esa época los navegantes se guiaban justamente por las estrellas para
conocer la Latitud de su posición. En el hemisferio Norte eso era
sencillo pues solo bastaba con tomar la altura sobre el horizonte de la
estrella Polar, que se encuentra en la constelación de la Osa Menor.
Por lo tanto, si no conoció las estrellas era porque en su navegación
habían cambiado de hemisferio. Y la diferencia de Latitud debió ser lo
suficientemente grande para que no reconociera el nuevo cielo
estrellado. Si salió de la costa de Gales, Latitud 53 Norte, debió
descender más de 90
grados hacia el Sur. Hagamos notar a este propósito, que el firmamento
del hemisferio Sur es mucho más rico en estrellas que el del hemisferio
Norte. Esto lo relata en sus crónicas de la expedición de Hernando de
Magallanes, Francisco Antonio Pigafeta, cuando destaca que al avanzar
por las costas de América hacia el Sur, cada noche quedaban anonadados
al ver levantarse del horizonte las nuevas constelaciones. Y a este
respecto mencionemos que esas nuevas estrellas, aún las de primera
magnitud, no tienen nombre propio, como por ejemplo Alfa del Centauro,
Beta del Centauro, Alfa de la Cruz, etc. siendo Canopus ( Alfa de Argos
) la última estrella hacia el Sur que tiene nombre propio. Y esta
estrella Canopus es particularmente simbólica en nuestro tema, pues
señala el timón o timonel del Navío Argos, y hoy en día los navíos
espaciales han debido utilizar, en sus viajes interplanetarios,
justamente a Canopus como tercer eje, o eje Z, para guiarse. Ya que los
ejes X e Y los marcan la Tierra y el Sol, pues Canopus se ubica sobre el
Polo Sur Eclíptico.
El segundo detalle es que el hecho de haber quedado el barco en seco
implica que la diferencia de mareas debió ser inusual para el piloto.
Ambos detalles apuntan en forma inequívoca hacia las costas
patagónicas, y más concretamente al Golfo de San Matías, Latitud 43
Sur, donde la diferencia entre pleamar y bajamar puede ser de más de 9
metros.
Pero volvamos a nuestra historia. El caballero Parsifal, durante éste,
su primer viaje a nuestras latitudes, recibió la orden por parte de sus
misteriosos anfitriones, de retornar a Gran Bretaña para finiquitar
todas sus empresas aún pendientes, pero con la condición de retornar,
trayendo las Reliquias, cuando lo fuera a buscar un navío con la vela
blanca y una cruz roja en su centro. Le prometieron que al volver lo
pondrían al frente de un reino muy rico situado más al oeste, donde
había buena comida y arboles frutales. Y le hablan también de otro
reino, más rico aún que el primero, situado más al norte que éste.
Parsifal siguió estas instrucciones retornando en su nave a Gran
Bretaña donde permaneció muchos años. Finalmente abandona sus
aventuras caballerescas y se recluye en el castillo del Grial haciendo
vida de oración , custodiando y venerando las reliquias sagradas y los
sarcófagos de José de Arimatea y Nicodemo. Luego de muchos años, un
día le anuncian la llegada del navío con la vela blanca y la cruz
roja. El barco viene tripulado por las mismas gentes que conoció en su
primer viaje. Cumpliendo con la palabra dada se embarca junto con las
reliquias y los sarcófagos.
Luego de su partida, en Gran Bretaña nunca más volvieron a ver el
Grial. El castillo, o abadía, donde se guardaba,tornó a convertirse en
lugar de peregrinación y de misteriosas leyendas.
A esta altura del relato debemos mencionar que así como se encontraron
luego en Glastonbury los restos del Rey Arturo y de su esposa Ginebra,
nunca se encontraron los restos de José de Arimatea ni los de Nicodemo,
ni tampoco ninguna de las reliquias. Y destaquemos también que el mismo
nombre de "Glastonbury" encierra el misterio del Grial,
pues si le quitamos su terminación "bury" que implica ciudad
o burgo, nos queda "Glaston" que en inglés antiguo significa
"piedra de vidrio" o "vaso de piedra". Esto explica
también la inscripción grabada en la piedra del Pozo del Grial, en
Glastonbury, y que es la consigna repetida desde antaño por toda esta
ciudad : "DOMUS DEI IN MAGNO GLASTON QUOD SECRETUM DOMINI
VOCATUR".
Porque el nudo central, el Eje, el Polo, la Piedra Angular y de Tropiezo
fue, es y será siempre : Cristo Jesús.
Jesús se encarna en la Tierra desde la Virgen-Grial. Vuelve, luego de
la Crucifixión al Grial-Virgen. Y su manifestación parusíaca partirá
nuevamente del Grial.
Por eso los enemigos de la humanidad, la Sinagoga de Satanás, como los
llama San Juan Evangelista, los Hijos del Diablo, como los llama el
mismo Jesús, buscan y persiguen al Grial. Pues confían que su
destrucción impedirá o retardará su propia destrucción, cuando el
advenimiento en triunfo de Cristo Jesús. Es decir, cuando termine el
ciclo actual de la Edad de Hierro, y comience la nueva Edad de Oro, la
nueva era del León. Luego del Fuego.
Por eso también, el conocimiento de que el Grial se encuentra en las
tierras de Argentum debe hoy ser proclamado a viva voz, para que los
nuevos Caballeros de la Orden del Grial, no lo busquen sino que física
y metafísicamente lo guarden y lo protejan. Y lo adoren y lo exalten.
Porque sus enemigos conocen de esta augusta presencia. De ahí el
interés que despierta el suelo de Argentum en los hijos de la noche. De
ahí las insólitas e inexplicables visitas que recibimos. De ahí las
compras de enormes extensiones de nuestras tierras.
Y este es el mensaje final, el llamado, el grito que lanzamos a todos
los Hijos del Sol : Es
urgente, grave e imprescindible que tomemos debida conciencia de esta
magna presencia del Grial en Argentum y nos esforcemos en protejerlo con
todo nuestro corazón y aún con nuestras vidas, si fuera necesario.
Para que en "la hora, el día, el mes y el año" fijados por
mandato divino, el Grial se manifieste en toda su potencia como foco
generador, como nueva cuna del amanecer instaurador del Imperio Eterno
de la Verdad y de la Paz.
De esa verdadera Paz que no significa no luchar, sino vencer.
Ing. Fernando M.
Fluguerto Martí