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Grial hay uno solo

Es común oir o leer sobre varios griales.
Griales que se conocen en diversas tradiciones de diversas culturas y pueblos.
El caldero de las tradiciones celtas. Las diversas copas mágicas, etc., etc.

Lo que ocurre es que el único Grial es tan potente en su manifestación física y metafísica que se ha proyectado en muchas leyendas de muchos pueblos y en muchos símbolos de variados orígenes.

El Grial se encuentra en el interior de cada uno de nosotros, oímos decir a muchos psicoanalistas, espiritualistas y sacerdotes de diversos cultos.

El Grial está en el corazón de cada persona y por eso cada uno debe buscarlo dentro de uno mismo.

El Grial es la cavidad pelviana de cada mujer donde se forma el hijo, y se completa como parte superior en la calota craneana.

El Grial es el hueso sacro con que termina, o comienza, la columna vertebral.

El Grial se representa también como una copa, es decir como una semi-esfera o semi-cavidad-esférica, y también se representa como una esfera completa dorada metálica o de piedra.

Trataremos de dar una explicación de la realidad del Grial de acuerdo a nuestros conocimientos:

El Grial es, ante todo, uno solo. Fue uno solo, es uno solo y será uno solo en todo el Tiempo y en todo el Espacio.

Es una esfera. Lo que ocurre es que la mitad inferior es visible y material , y la mitad superior es invisible o sutil.

Se manifiesta como esfera metálica de oro, por ende dorada, o de piedra esmeralda verde transparente. Es ambas cosas, metálica y petrea a la vez. Y también se manifiesta de muchas otras maneras.

Es el continente o contenedor o copa que guarda en su interior el vino sagrado, la sangre sagrada y el fuego sagrado.

En la Última Cena Nuestro Señor Jesucristo transmutó el vino en su sangre. Pero no olvidemos que la sangre es alquimicamente, junto con el aire que respiramos una de las manifestaciones del espíritu. Por lo tanto podemos decir que el Grial contiene al espíritu de Cristo, es decir al Espíritu Santo.

Por eso Cristo nos prometió dejar el Espíritu, el Paráclito, entre nosotros hasta su vuelta en Gloria.

En su interior podemos ver también al Niño Jesús que nació del Grial, del seno de la Virgen María, y que luego de crucificado se recogió en el Grial que sostenía Juan, a cuyos lados estaban José de Arimatea y Nicodemo.

Por eso Juan lo exhibe en triunfo, aún delante del cuerpo del Cristo yacente al ser bajado de la cruz por José de Arimatea y Nicodemo, pues sabe que contiene su Espíritu vivo.

Por eso el Dragón Galés sostiene una esfera dorada entre sus garras delanteras.

Por eso Santa Catalina Labouré en 1830 vió a la Virgen María que ofrecía al cielo una esfera dorada, mientras sus pies se apoyaban sobre la tierra. Y es misterio doloroso que la Iglesia Católica haya suprimido esa esfera, y los anillos que tenía en cada dedo, de donde partían los rayos luminosos , en la figura que se representa en la Medalla Milagrosa.

Pero el Grial es siempre el mismo y único. Lo tuvo Melquisedec, el sacerdote del Dios Altísimo, reconocido como tal por Abraham antes de que naciera el pueblo judío. Antes de que Abraham fuese judío.

Lo tuvo José de Arimatea, hermano menor de Joaquín, padre de la Virgen María, tutor de Jesús luego de la muerte de José, su padre legal.

Lo tuvo Cristo en sus manos durante la Última Cena. En él transmutó el vino en Su sangre, " Y asimismo el cáliz (Grial) después que hubieron cenado, diciendo : Este cáliz (Grial) es la nueva alianza en mi sangre, " (Evangelio de Lucas, Cap. XXII Vers. 20 ) ; " Y de la misma manera tomó el cáliz (Grial) después de cenar, y dijo : Este cáliz (Grial) es la Nueva Alianza en mi sangre " (Primera Epístola de San Pablo a los Corintios, Cap. XI ; Vers. 25 )

Por eso el mayor misterio de la humanidad y de la historia se resume en el Grial y comprende al Espíritu Santo, a la Virgen María y a Juan.

Por eso Cristo Resucitado le dice a Pedro , luego de la pesca milagrosa, "Si me place que él (Juan) se quede hasta mi vuelta , ¿ qué te importa a ti ? "

(Evangelio de Juan, Cap. XXI; Vers. 22)

Y aquí comienza el misterio juánico. La trayectoria posterior de Juan, junto a la Virgen María y el Grial. A los que les fueron dadas las dos alas del águila grande para trasladarlos al desierto, hasta que llegue su tiempo.

Ese desierto patagónico, que como desierto queda hasta nuestros días. Ese desierto ignorado por aquellos que justamente deberían venerar y cuidar el Grial.

El único Grial en todo el espacio y en todo el tiempo.

La Nueva Alianza de Nuestro Señor Jesucristo en Su Sangre.

En el Espíritu Santo.

Fernando M. Fluguerto Martí




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